Se entiende por Diarrea Aguda aquella cuya duración es inferior a tres semanas. Si la diarrea dura más de 3 semanas estaríamos frente a una diarrea crónica. Hoy hablaremos de las diarreas agudas que es el cuadro más habitual.

La diarrea es una indisposición digestiva que ocurre a lo largo de todo el año, pero durante el verano hay una alta incidencia puesto que la mayoría de ellas son infecciosas y las altas temperaturas favorecen la contaminación de la comida o el agua. Si a esto le sumamos que durante las vacaciones se come mucho más fuera de casa, restaurantes, bares, copas, picnics, chiringuitos, comidas ambulantes…, tenemos las condiciones ideales para ser víctimas de un episodio de diarrea.

¿Cuáles son los síntomas de la Diarrea Aguda?

Un aumento de las deposiciones de consistencia líquida o semilíquida, acompañado de dolor cólico (retortijones) y urgencia de ir al lavabo con frecuencia. Algunas veces las deposiciones pueden ir acompañadas de sangre, dolor de cabeza y, con frecuencia, fiebre en mayor o menor medida. Todos estos síntomas son más intensos al principio, de forma que en la mayoría de pacientes desaparecen al cabo de 2-4 días.

Las tres causas responsables de la Diarrea Aguda.

Vírica: es la más común. Puede afectar a una persona o a un grupo de personas que hayan ingerido el mismo alimento o hayan tomado la misma agua. Los microorganismos pueden entrar en el organismo directamente del alimento o el agua, o por medio de objetos como platos y utensilios para comer. También se pueden transmitir de una persona a otra con el contacto cercano. Es muy contagiosa y, por tanto, es muy habitual que cuando aparece en una persona de la familia, si no se extreman mucho las precauciones, (lavarse continuamente las manos, no compartir vasos ni otros utensilios…) acabe toda la familia afectada.

Intoxicación alimentaria: producida por toxinas bacterianas, es muy típica cuando hay temperaturas altas, puesto que favorecen la multiplicación de los gérmenes en alimentos sólidos y líquidos. Atención, los cubitos de hielo también pueden contener agentes infecciosos. Hay que vigilar especialmente con las salsas, cremas, alimentos que se toman crudos, ensaladas, frutas, etc. Los síntomas aparecen rápidamente, entre 30 minutos y seis horas. Por todo esto, es muy importante conocer si hay alguien más en la familia o el círculo de relaciones del paciente que tenga los mismos síntomas, así como saber si han comido algo que pueda ser responsable de los síntomas.

Es frecuente la llamada diarrea del viajero que aparece en personas que han viajado a otros países.

Fármacos: la toma los antibióticos (incluso varias semanas antes) puede desestabilizar el equilibrio de la flora intestinal y ser causa de diarreas. Hay otros fármacos que pueden producirlas como ciertas quimioterapias y, obviamente, la toma de laxantes de forma inadecuada.

¿Cómo podemos evitar la Diarrea Aguda?

Hay ciertas precauciones que pueden ayudar a prevenir la Diarrea Aguda.

  1. Lavarse las manos antes de cocinar y comer.
  2. Lavarse las manos después de ir al servicio, estornudar, cambiar pañales, tocar animales, sacar la basura.
  3. Guardar los alimentos y bebidas dentro del refrigerador y sacarlos justo antes de consumirlos o cocinarlos.
  4. Cuidado con las leches recién ordeñadas, son muy naturales pero también con muchos riesgos.
  5. Lavar bien la fruta y los vegetales, especialmente si se comen crudos.
  6. Cocinar bien los huevos, carnes, pescado y mariscos. Si el marisco se va a consumir crudo hay que tener garantías de que es fresco.

Tratamiento de la Diarrea Aguda

La Diarrea Aguda es un trastorno leve que suele ceder con una dieta adecuada y reposición de la pérdida de líquidos y sales.

  1. Dieta astringente sin fibra, fácil de digerir: arroz hervido, manzanas hervidas con un poco de azúcar si se desea, pan tostado, carne a la plancha, pescado hervido. No es conveniente la toma de lácteos. Las zanahorias aportan fibra. No son astringentes.
  2. Reposición de líquidos: la pérdida de líquidos y sales debe ser restituida rápidamente. Hay que beber suficiente líquido, además de reponer las sales y electrolitos. Este es un punto de especial atención por el riesgo de deshidratación. Si además hace calor y se suda este riesgo es aún mayor y es crítico en bebés, niños y ancianos.

Para la rehidratación recomendamos Bi-OralSuero®, que aporta sales de sodio, cloro, potasio, azúcares y probióticos que ayudan a recuperar la flora intestinal. Se presenta en varios sabores: fresa, naranja, frutas y neutro, en formato tetrabrik de 200 ml, y la dosis recomendada son 2-3 tetrabriks al día.

Hay una presentación BaBy para lactantes y niños que aporta sales minerales y lactobacilus con azúcares y edulcorantes para que lo tomen fácilmente. La presentación Baby viene con 4+4 sobres que incluyen sales, azúcares y el probiótico, y que permiten reconstituir cuatro vasos de 250ml. Además, para facilitar su preparación, la caja del producto incluye un vaso dosificador con tapa, que permite la preparación de la solución en 250 ml de agua, y jeringuilla para facilitar la administración.

¡Un truco! Si el niño vomita al beber, administra el líquido en cucharitas de café, espaciando un poco entre cada cucharita. Funcionará.

Otra opción es Sueroral Casen® con sales sódicas, potásicas, citrato trisódico y glucosa. Cada caja incluye 5 sobres, para disolver cada uno en un litro de agua. La dosis usual para niños es de 200 ml por cada deposición diarreica y para lactantes la cantidad de 1 a 1,5 veces su volumen usual de alimento. Los lactantes que terminen 150 ml de solución por Kg de peso corporal en menos de 24 horas deben ser animados a beber agua corriente para apagar la sed. Adultos: Se recomienda administrar de 200 a 400 ml de solución por cada deposición diarreica.

Antidiarreicos. 

El antidiarreico por excelencia es la Loperamida, la marca más conocida es el Fortasec®, aunque hay otras como Sindiar® o Imodium®, que actúan reduciendo la motilidad intestinal, a la vez que reduce la eliminación intestinal de fluidos y de electrolitos y aumenta la absorción de agua. Al aumentar el tiempo de tránsito y reducir la pérdida de líquidos, la Loperamida aumenta la consistencia de las heces y reduce el volumen fecal.

El tratamiento en adultos se inicia con la toma de dos cápsulas y luego una cápsula después de cada deposición hasta un máximo de 8 cápsulas diarias.

En el caso de los niños la dosis inicial es de una cápsula, y una cápsula tras cada deposición. En el caso de los niños el número de cápsulas diarias máximas varia con el peso.

Peso del niño Número máximo de cápsulas por día
A partir de 27 kilos Máximo 4 cápsulas
A partir de 34 kilos Máximo 5 cápsulas
A partir de 40 kilos Máximo 6 cápsulas
A partir de 47 kilos Máximo 7 cápsulas

Si con todas estas medidas la diarrea no se controla en aproximadamente una semana, es conveniente acudir al médico para que valore la necesidad de realizar exploraciones diagnósticas o de iniciar tratamiento antibiótico.Es un tratamiento muy efectivo que recomendamos a muchos de nuestros pacientes.

Situaciones de alarma que aconsejan acudir a un servicio médico

  • La diarrea empeora o no mejora en 48 h.
  • Presenta más de 6 deposiciones al día, sangre o pus en las heces o heces negras.
  • Presenta dolor abdominal importante que no desaparece después de una defecación.
  • Tiene síntomas de deshidratación (sed, vértigo o mareo, piel que no recupera el pliegue).
  • Tiene diarrea con fiebre por encima de 38º C.
  • Ha viajado recientemente a un país extranjero.
  • Tiene más de 65 años.
  • Niños menores de 2 años.

Si tienes síntomas compatibles o simplemente quieres irte de vacaciones con un botiquín a prueba de diarreas, ven a vernos a Farmacia Mercè Sola. Tenemos todo lo que necesitas y te explicaremos cómo utilizarlo.