Las articulaciones son las uniones móviles, semimóviles o rígidas entre dos o más huesos.

Hoy hablaremos de la salud articular de las articulaciones móviles.

Los elementos que componen esta articulación son:

  • Hueso.
  • Cartílago.
  • Ligamento.
  • Líquido sinovial.

esctructura-articulacion-liquido-sinovial[1]Las articulaciones móviles son las más numerosas en el esqueleto. Se caracterizan por la diversidad y amplitud de los movimientos que permiten a los huesos. Poseen cartílago articular o de revestimiento en ambas partes de la articulación, una cápsula articular con su membrana sinovial y el líquido sinovial. Los movimientos varían según el tipo de articulación. Las superficies articulares que son esféricas o casi esféricas, una
cóncava y una convexa, como la coxofemoral realizan todos los movimientos posibles en el espacio (articulación multiaxial), en cambio, la articulación de la rodilla, donde las superficies articulares son más o menos planas y se deslizan una sobre otra, poseen un movimiento biaxial propio del desplazamiento.

Las articulaciones para su buen estado de salud necesitan estar en movimiento, es decir, un ejercicio que sea adecuado en frecuencia e intensidad, siempre acorde con la edad.

¿Cómo podemos mejorar el estado de nuestras articulaciones?

En las articulaciones hay dos elementos que son cruciales para su buen estado y funcionamiento: el Colágeno y el Ácido Hialurónico.

El colágeno: es una proteína secretada por unas células del tejido conjuntivo llamadas fibroblastos. En general el colágeno significa el 25% del total de las proteínas del organismo. Su importancia radica en que genera fibras muy resistentes y flexibles, las llamadas fibras colágenas. Éstas forman parte de numerosos tejidos en nuestro cuerpo: articulaciones, huesos, piel, músculos y tendones. Las fibras colágenas son flexibles, pero ofrecen gran resistencia a la tracción. Esto es así hasta el punto que para romper un tendón hace falta aplicar una fuerza de varios cientos de kilos por centímetro cuadrado.

En la práctica intensiva de deporte o ejercicio físico, o simplemente con la edad, es habitual que el cartílago que protege los huesos de la articulación vaya sufriendo un desgaste, con la degradación del colágeno que forma su estructura. Los huesos empiezan a rozar entre sí generando molestias y dolor articular.

El colágeno es una parte esencial de los huesos, y de todos los demás elementos de la articulación, ya que les aporta grosor, resistencia y elasticidad. También forma la estructura del tejido que protege y recubre las fibras musculares. Por todo esto, si proporcionamos colágeno adecuadamente al cuerpo conseguiremos un fortalecimiento de cartílagos y huesos, convirtiéndose en un gran aliado para evitar padecer osteoporosis  e inflamación de las articulaciones que van desgastándose, caderas, hombros, rodillas y manos, previniendo la artrosis.

Los alimentos que habitualmente podemos comer y que aportan esta proteína son carne de pollo, cerdo, pavo, pescado, vaca, cabra, buey, entre otros. Está presente en mayor cantidad en partes de las patas del cerdo o la piel de la vaca.

El Ácido hialurónico: de textura viscosa, es un polisacárido. En seres humanos destaca su concentración en las articulaciones, los cartílagos y la piel.

Posiblemente el ácido hialurónico es más conocido como un ingrediente en productos cosméticos debido a sus propiedades hidratantes, especialmente en el tratamiento de arrugas faciales. También se ha potenciado su uso en tratamientos estéticos no invasivos, en especial en tratamientos de relleno y aumento de volumen mediante infiltraciones.

En una articulación sana, el ácido hialurónico es un componente principal del líquido sinovial, que actúa tanto de lubricante como de amortiguador, por ejemplo, al correr o saltar. Sin embargo, en las articulaciones con artrosis se observa una reducción de la cantidad y de la calidad del ácido hialurónico. En cantidad, se reduce su concentración en el líquido sinovial. En calidad, se reduce el tamaño de moléculas que lo forman. De ahí que se haya propuesto que inyecciones de ácido hialurónico en la articulación puedan compensar estas pérdidas y restaurar las propiedades viscoelásticas del líquido sinovial.

La toma por vía oral de ácido hialurónico o condroitín sulfato y sulfato de glucosamina favorecen la matriz del cartílago articular y ayudan al cartílago en sus cualidades mecánicas y elásticas.

Existen diversos productos farmacéuticos que aportan complementos nutricionales de colágeno y ácido hialuronico. ¡Consulta nuestra web y encontrarás interesantes ofertas!