La Vitamina C o ácido L-ascórbico no hace tanto tiempo que la conocemos. Fue descubierta en 1920, pero no fue hasta 1937 que la determinación de su estructura le mereció ganar a Walter Haworth el Premio Nobel de Química.
Más allá del descubrimiento formal de la molécula del ácido ascórbico, lo cierto es ya se había observado en los viajes a las indias que tomar cítricos (naranjas, limones), curaba de una extraña enfermedad muy mortífera, el escorbuto, que sufrían los marineros que estaban en el mar por largos periodos de tiempo.
Algo mágico había en aquellas frutas, pero faltaban varios siglos para que la humanidad y la Vitamina C fueran presentados formalmente.
¿Por qué es tan buena la Vitamina C?
Realmente en verano, cuando hace calor, un zumo de naranja recién exprimido sienta de maravilla. Quita la sed, refresca, da energía. ¿Qué hay detrás de ese vaso con un líquido de un bonito color naranja?
Pues bien, empecemos por el principio. ¿Qué son las vitaminas? Las vitaminas son nutrientes imprescindibles para la vida al igual que las proteínas, los carbohidratos y los minerales, pero que no somos capaces de sintetizar por nosotros mismos y debemos obtenerlos a través de los alimentos que ingerimos. No tomar suficiente cantidad de vitaminas puede perjudicar gravemente nuestra salud, provocando enfermedades conocidas como carenciales.
Bien, ya sabemos pues que la Vitamina C solo la vamos a poder conseguir comiendo o bebiendo alimentos o líquidos que la contengan.
La Vitamina C es una vitamina hidrosoluble, es decir, que se disuelve en agua y algo muy importante, se elimina por la orina, no se acumula, por lo que si la tomamos en exceso no pasa nada.
Pero la Vitamina C es delicada. En contacto con el oxigeno se destruye fácilmente y también sucede lo mismo con el calor, se destruye con la cocción.
El ácido ascórbico o Vitamina C es esencial para mantener la integridad del organismo, en especial para la reparación de los tejidos. Tiene un papel relevante en el mantenimiento y cicatrización de la piel y la formación de colágeno, de aquí que muchos tratamientos dermo cosméticos y antiedad la incorporen en sus fórmulas, a la vez que un potente antioxidante y captador de radicales libres que están relacionados con el envejecimiento celular.
¿Qué alimentos contienen Vitamina C?
¡La buena noticia es que todas las frutas y verduras contienen Vitamina C!!
Las frutas habituales que más Vitamina C contienen son:
- Frutas y jugos de cítricos (naranja, limón, pomelo, mandarina, lima).
- Kiwi.
- Mango.
- Papaya.
- Piña.
- Fresas, frambuesas, moras y arándanos.
- Sandía o melón.
Los vegetales con mayores fuentes de vitamina C son:
- Brócoli, coles de Bruselas, coliflor.
- Pimientos rojos y verdes.
- Espinaca, repollo, nabos verdes y otras verduras de hoja.
- Patata blanca.
- Tomates y su jugo.
¿Cuánta vitamina C debo tomar?
No hay un acuerdo claro de cuales son los requerimientos diarios de Vitamina C. Las cifras se mueven entre los 30-40 y 75 mg/día.
Como puedes ver en la tabla, alimentos muy habituales en nuestra dieta contiene cantidades importantes de Vitamina C. Si cada día desayunas un vaso de zumo de naranja tus necesidades diarias estarán cubiertas.
| Fuente | Vitamina C (mg/100 g) |
|---|---|
| Pimiento rojo | 190 |
| Kiwis | 90 |
| Brócoli | 80 |
| Grosella | 80 |
| Coles de Bruselas | 80 |
| Papaya | 60 |
| Fresa | 60 |
| Naranja | 50 |
| Limón | 40 |
| Melón | 40 |
| Coliflor | 40 |
| Pomelo | 30 |
| Frambuesa | 30 |
| Mandarina | 30 |
| Espinacas | 30 |
| Col cruda | 30 |
| Mango | 28 |
| Lima | 20 |
Hay situaciones de estrés, esfuerzo físico o enfermedad, que pueden requerir de aportes suplementarios al de una dieta normal. En este caso hay complementos con Vitamina C sola o multivitamínicos.
En Farmacia Mercè Solà te podemos asesorar según cada caso. Nosotros cuidamos de ti.




