Picor, ardor al orinar, enrojecimiento vulvar, flujo espeso y maloliente, dolor en las relaciones. Si esto es lo que te sucede, es muy probable que tengas una infección vaginal.
Vamos a ver un poco de anatomía y cuales son las condiciones normales de la vagina. Esto nos ayudará a comprender mejor este órgano y a prevenir infecciones en el futuro.
La vagina es un órgano de unos 8 -12 cm de longitud y 2-3 cm de anchura. Las paredes son de fibra muscular elástica y conecta los genitales externos a la vulva con el cuello uterino.
La vagina tiene varias funciones: permite la salida de la sangre menstrual, es el órgano de la cópula (facilitando el paso de los espermatozoides hasta el orificio del cuello uterino) y, finalmente, es el canal de salida del bebé en el parto.
En condiciones de reposo las paredes de la vagina se tocan unas con las otras ocupando muy poco espacio. Las paredes de la vagina, gracias a su componente musculo-elástico, se distienden para el acto sexual o de una forma muy extrema para el parto.
La vagina está compuesta por tres capas:
- Mucosa. Se compone de varias capas de tejido celular que expulsa una secreción cuya finalidad es mantener la vagina lubricada.
- Muscular. Contiene tejido conectivo y músculo liso elástico, y está distribuida de manera laxa en capas circular interior y longitudinal exterior.
- Adventicia. Une la vagina a la estructura muscular de la pelvis.
Cuando la mujer está excitada sexualmente, la vagina aumenta la secreción acuosa que sirve como lubricante durante el acto sexual. En los días de la ovulación esta secreción también es más abundante, puesto que facilita el desplazamiento de los espermatozoides en su trayecto ascendente.
La capa superior de la mucosa vaginal (epitelio) tiene un grosor de entre 2 y 4 mm por término medio. Este grosor depende de la influencia de los estrógenos y se modifica según transcurre el ciclo menstual y la edad de la mujer.
En el caso de las mujeres sexualmente maduras, el tejido epitelial de la mucosa vaginal contiene aproximadamente de 20 a 30 capas de células.
Por el contrario, en las niñas antes de la primera regla y en la mujer adulta tras la menopausia, debido a que los estrógenos están casi ausentes en las primeras o en menor proporción en las segundas, la mucosa vaginal tiene menor grosor.
El pH de la flora vaginal
La vagina contiene una flora bacteriana que le confiere un pH ligeramente ácido, el cual sirve para protegerla de infecciones, bacterias y hongos. Este entorno bacteriano ácido se crea gracias a unas bacterias (Lactobacillus acidophilus) que producen ácido láctico. Si la flora vaginal normal se destruye, el entorno de la vagina cambia, deja de ser ácido y, por tanto, pierde la protección natural a la infecciones.
Ahora, una vez visto cual es la anatomía, las funciones y mecanismos que mantiene la vagina sana, nos será mucho más fácil prevenir e identificar la infección vaginal.
Lo vemos en el próximo artículo. Recuerda que estamos a tu disposición en la Farmacia Mercè Solà. No dudes en venir a vernos o en contactarnos si tienes alguna duda.







