El Zinc es esencial para nuestro cuerpo por ser un oligoelemento presente en pequeñas cantidades. Desempeña un papel importante en el organismo, pues está implicado en diversos tejidos, participa en la regulación de la transmisión neuro-muscular, la permeabilidad de las membranas celulares y el equilibrio ácido-base, en la síntesis de las hormonas y, sobre todo, en un buen número de sistemas enzimáticos, regulando el metabolismo. El organismo es incapaz de sintetizarlos y debe obtenerlos del medio ambiente. La cantidad total de Zinc en el organismo no es mayor de 2 – 3 gramos.
Características del Zinc
¿ Para qué sirve el Zinc?
A nivel celular actua como catalizador. Hay muchas enzimas que requieren del Zinc para poder incrementar la velocidad de reacciones químicas vitales. El Zinc participa en las síntesis de proteínas, lípidos y carbohidratos, salud de los huesos, funciones cognitivas, eficiencia de los sentidos (gusto, olfato, vista), crecimiento y desarrollo del sistema nervioso central, salud de piel, cabello y uñas, regula las alteraciones hormonales y es clave en la producción de células defensoras del sistema inmunológico.
¿Dónde se obtiene?
El Zinc se encuentra en una amplia variedad de alimentos. La absorción de Zinc es mayor si este proviene de proteínas animales que de proteínas vegetales.
Las necesidades diarias están entre los 2 y 10 mg diarios y se encuentra mayormente en productos de mar, carnes y lácteos, aunque también en frutos secos y cereales fortificados. Su dosis diaria es cubierta naturalmente en una alimentación normal.
- Alimentos de origen animal: las carnes, el pescado, yema de huevo, carne de cordero, hígado, ostras, aves, sardinas, mariscos.
- Alimentos de origen vegetal: levadura de cerveza, algas, legumbres, setas, nueces, lecitina de soja, soja, cereales integrales.
El déficit de Zinc ocasiona:
- debilidad y manchas blancas en uñas
- debilidad del sistema inmune, susceptibilidad a procesos infecciosos
- pérdida de los sentidos del gusto y olfato
- piel con acné
- pérdida de apetito
- alteraciones oculares
- retraso en el desarrollo sexual
- alteración en el crecimiento
- pérdida del cabello
- cansancio y fatiga
- impotencia, infertilidad
- aumento del nivel de colesterol sanguíneo
- cicatrización lenta de heridas y lesiones en la piel
- trastornos prostáticos
- diarrea
En situaciones de debilidad o para reforzar el sistema inmune en épocas de resfriados y catarros, el Zinc es el suplemento adecuado. En el mercado hay multitud de marcas de suplementos con Zinc, ya sea solo o en combinación con Magnesio, Vitamina C. Ven a vernos y te asesoraremos en la mejor opción para ti.








