La tos es un reflejo involuntario que produce la expulsión brusca, violenta y ruidosa del aire contenido en los pulmones, producida por la irritación de las vías respiratorias o para mantener despejadas las vías respiratorias.
Si se respiran de forma involuntaria partículas de polvo, humo o pequeños elementos alimenticios pasan a las vías respiratorias, la mucosa de la faringe, de la tráquea y los bronquios se irritan y responden exhalando aire de forma repentina para eliminar el elemento extraño. Esto es lo que se denomina el reflejo tusígeno, que es automático e involuntario. Es por esta razón que no podemos evitar de toser.
Existen dos tipos de tos:
- Tos seca o no productiva: es aquella tos que no se acompaña de la expulsión de mucosidad y que es debida a un picor en la garganta, aunque también puede tener un origen nervioso. La tos seca persistente puede provocar agotamiento, dificultad para dormir, dolor en los costados e incluso aumenta la irritación de la garganta y vías respiratorias.
- Tos productiva: se acompaña de moco o flema de garganta o de los pulmones y bronquios. Los resfriados o gripe suelen acompañarse de este tipo de tos. A menudo la flema se acumula en los pulmones, o drena hacia la parte posterior de la garganta. Cuando esto sucede, el cuerpo debe sacar a la fuerza el moco de los pulmones y vías respiratorias, lo que hace que la tos sea productiva.
A la vez la tos puede ser aguda cuando dura menos de tres semanas aproximadamente (tos de un resfriado por ejemplo) y crónica cuando su duración es de más tres semanas (la tos típica del fumador).
¿Cómo se trata la tos?
Hay dos normas a seguir:
- Calmar la tos seca no productiva.
- Facilitar la tos productiva con expectorantes y/o mucolíticos.
Si la tos es seca, no productiva, no sólo produce malestar sino que tiende a autoperpetuarse. Al toser se irrita la mucosa faríngea y de la tráquea lo cual produce una mayor irritación, lo que a su vez produce más tos. Hay que interrumpir este círculo vicioso. En estos casos está indicado el tratamiento con fármacos antitusígenos.
Si la tos es productiva, puede estar indicada la administración de fármacos expectorantes y/o mucolíticos, para facilitar la extracción de las flemas con cuya desaparición desaparecerá el reflejo tusígeno para eliminarlas.
Tipos de medicamentos antitusígenos
Básicamente tenemos dos tipos de antitusígenos:
- De acción central sobre el cerebro, que suprimen o inhiben el reflejo de la tos deprimiendo el centro de la tos. Los más utilizados son la codeína y el dextrometorfano y los antihistamínicos
- Mucolíticos hacen disminuir la viscosidad de la secreción bronquial y, por tanto, facilitan la expulsión del esputo. Los más habituales son la N- acetil cisteína y la bromhexina.
Según el tipo de tos puede ser adecuado un tipo u otro de antitusígenos o la combinación de varios principios activos.
Si tienes tos, ven a vernos a Farmacia Mercè Solà y solucionaremos tu problema y recuerda que, además de la medicación, es muy importante para cualquier tipo de tos – seca o productiva – asegurarse de mantenerse bien hidratado con muchos líquidos y evitar irritantes inhalados. También las tabletas para chupar para la garganta, pueden ayudar adicionalmente a calmar gargantas ásperas y adoloridas.
Por último recordar que en la mayoría de casos la tos es un proceso de tres o cuatro semanas de duración.








