El ser humano  alberga cerca de 100 billones de bacterias en el organismo. La gran mayoría de estas bacterias, aproximadamente el 95%, viven en el tracto gastrointestinal, principalmente en el colon. Los lactobacilos y las bifidobacterias son las predominantes y representan más del 85% del total de las bacterias. El peso de todos estos microorganismos puede llegar a alcanzar los 2 Kg. A esta población de bacterias del tracto digestivo se le llama Flora Intestinal.

Al nacer no tenemos estas bacterias, pero a las pocas horas el tubo digestivo comienza a ser colonizado por los microorganismos que pasan por la boca con los alimentos. A medida que entran en contacto con la capa mucosa del intestino, las bacterias pueden anidar y multiplicarse. A los 2 años, la flora intestinal es prácticamente la definitiva.

Estas bacterias viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio, que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos.

Papel de la Flora Intestinal en el organismo

  • Refuerzo de nuestras defensas frente a bacterias y virus.
  • Protección frente a diarreas por tratamientos antibióticos.
  • Protección frente a otras enfermedades.
  • Funcionamiento correcto de nuestro sistema digestivo. Alivio de los síntomas del estreñimiento, favoreciendo el ritmo intestinal.
  • Colabora en la producción de vitaminas como la B y la K, aminoácidos y aporta energía, necesaria para el funcionamiento de nuestro organismo.
  • Facilita una correcta absorción de minerales como calcio, hierro y magnesio.

Por lo tanto, el mantenimiento de la flora intestinal es clave para mantener una buena salud y un buen sistema inmunitario.

¿Qué son los Probióticos?

Son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, mejoran nuestra Flora Intestinal aportando beneficios para nuestra salud.

Los probióticos mejoran la población de la Flora Intestinal, ya que promueven su desarrollo. Al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal, evitan que otras bacterias dañinas se implanten y ejerzan sus funciones negativas, actuando como una barrera que evita la colonización del intestino por gérmenes patógenos.

Los probióticos que se utilizan con más frecuencia son los pertenecientes a las especies Lactobacillus y Bifidobacterium. Los Lactobacilos se han empleado durante años para la conservación de alimentos mediante la fermentación, como es el caso de la leche al fermentarse para producir yogur.

Así los yogures y yogures líquidos son una forma natural de incluir en la dieta probióticos. 

¿Cuándo es recomendable tomar complementos alimenticios con Probióticos?

Siempre que hay una diarrea fuerte se pierde Flora Intestinal. Por lo tanto, después de padecer un episodio diarreico intenso es recomendable tomar probióticos.

Cuando tomamos antibióticos, también se afectan a la Flora Intestinal, que disminuye por efecto del fármaco que no distingue entre bacterias patógenas y aquellas que son necesarias para nuestro sistema digestivo. Normalmente se recomienda esperar hasta haber finalizado el tratamiento para empezar a tomar probióticos, pero si se tiene que estar más de dos semanas tomando antibióticos es recomendable iniciar la toma de probióticio a la vez.

En algunas enfermedades de larga duración también son recomendables.

Existe diversas marcas comerciales con probióticos en sobres, soluciones, cápsulas.

¿Qué son los Prebióticos?

Los prebióticos son compuestos que el organismo no puede digerir, pero que tienen un efecto fisiológico en el intestino al estimular, de manera selectiva, el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas (bifidobacterias y lactobacilos). Se trata de un tipo de hidratos de carbono (una “fibra especial”) presentes en algunos alimentos que, pese a que nuestro sistema digestivo no es capaz de digerir, son fermentados en el tracto gastrointestinal y utilizados como “alimento” por determinadas bacterias intestinales beneficiosas. Los prebióticos más estudiados son dos: la inulina y los fructooligosacáridos, y están presentes de forma natural en algunos alimentos.

Alimentos naturales que aportan prebióticos:

  • Alcachofas y plátanos: contienen inulina, un prebiótico natural.
  • Legumbres, patata y boniato: poseen rafinosa y estaquiosa.
  • Ajo, cebolla y puerro: poseen derivados de inulina y fructooligosacáridos.
  • Trigo, avena y cebada: poseen inulina.
  • Espárrago: posee fructooligosacáridos

La ingesta de estos alimentos contribuye a la salud del organismo al incrementar las defensas contra patógenos, disminuye el riesgo de sufrir infecciones intestinales y previene la constipación debido a su contenido en prebióticos que alimentan la flora del intestino.

Si tienes cualquier duda no dudes en venir a visitarnos a Farmacia Mercè Solà.