Qué son

La contractura muscular consiste en la contracción persistente e involuntaria de un músculo o de una parte de sus fibras. Se manifiesta como un abultamiento o endurecimiento de la zona, que implica dolor y alteración del normal funcionamiento del músculo.

A qué se deben

Las contracturas musculares son debidas a que se somete al músculo a una actividad de intensidad excesiva o a una función inadecuada. Por ejemplo, levantar un peso de forma repetitiva más allá del límite sería una actividad de intensidad excesiva, y estar sentado largo rato en una mala posición sería dar al músculo, esta vez de la espalda, una función inadecuada puesto que lo estaríamos forzando a mantener una postura no funcional.

Las contracturas pueden aparecer durante el ejercicio aunque no necesariamente.

Las causas de la contractura por intensidad y por mala funcionalidad son distintas.

  • Contracturas por  una intensidad inadecuada o sobreesfuerzo, la contractura es debida al acúmulo en el tejido muscular de metabolitos como el ácido láctico y otros que como consecuencia van a provocar inflamación y dolor.
  • Contracturas por una actividad funcional anómala, tienen su origen en la dificultad de algunas fibras para regresar a un estado de relajación.

Cómo prevenir

En el caso de las contracturas por sobrecarga de esfuerzo o intensidad, la mejor estrategia es preparar al músculo para ese esfuerzo con un calentamiento previo. Esto va a provocar una dilatación vascular local y un mayor aporte de oxígeno y nutrientes, que evitará en gran medida la producción de metabolitos no deseables en el tejido muscular.

Para las contracturas debidas a un uso funcional inadecuado, lo ideal es evitar las posiciones incorrectas con una buena higiene postural y utilizar mobiliario ergonómico.

Cómo tratar una contractura muscular

  • Reposo del músculo afectado.
  • Calor local ya que suele ser muy útil al conseguir un efecto relajante y antiálgico.
  • Masajes: el masaje provocará un aumento del flujo sanguíneo que mejora la recuperación de tejidos y eliminación de metabolitos además de favorecer la relajación del músculo, reduciendo así la tensión y el dolor.
  • Los estiramientos y la actividad ligera en el agua son aconsejables tras la fase aguda de la contracción.
  • Miorelajantes y antiinflamatorios: los miorelajantes, alivian la contractura muscular y los antiinflamatorios la inflamación.

Si sufres una contractura muscular, ven a vernos a la farmacia y te asesoraremos sobre las medidas a tomar para solucionarla con la mayor rapidez.