Morderse las uñas, también llamado onicofagia, es un problema muy común. Generalmente las personas que se muerden las uñas es porque canalizan de este modo una situación de ansiedad de base.
En la mayoría de ocasiones es un proceso casi automático y las personas que lo hacen no se dan cuenta de ello. Muchas veces esta “actividad” aumenta en situaciones de estrés añadido que pueden ser de muy diversa naturaleza. Un desengaño amoroso, un problema laboral o incluso estímulos positivos que generan un estrés añadido como pueda ser preparar un viaje u organizar una fiesta sorpresa.
En la mayoría de ocasiones la ansiedad que subyace en la onicofagia es un problema menor que se soluciona fácilmente y al que podemos ayudar con algunos remedios que podrás encontrar en la farmacia y que luego detallaremos. Los casos en que morderse las uñas obedecen a un trastorno de comportamiento más profundo suelen venir acompañados de otros signos, y no son los casos a los que nos vamos a referir en este artículo.
Inconvenientes de morderse las uñas
- Estético. Las manos son muy visibles y hablan mucho de la persona. Unas uñas raídas son desagradables a la vista y si se trabaja de cara al público o se manipulan elementos que requieren una cierta higiene, pueden ser motivo de exclusión.
- Al morder las uñas, éstas van quedando progresivamente cortas dejando al descubierto el lecho de la uña y lesionado estos tejidos, además de facilitar las infecciones bacterianas y/o por hongos de la uña y del dedo.
- El acortamiento de la uña, hace que sea doloroso y muy difícil manipular objetos pequeños como monedas, abrir un precinto de celofán o un llavero.
- Al estarse poniendo los dedos en la boca repetidamente sin haberse lavado las manos, el riesgo de contaminación y de infecciones del tracto respiratorio alto y gripe es mucho más alto.
- Heridas e infecciones en labios y encías.
- Desgaste de los incisivos alterando su forma natural.
- Si hay verrugas, morderse las uñas las va a diseminar.
Cómo dejar de morderse las uñas
- Lo primero y principal es querer hacerlo. La persona ha de estar convencida de ello. Una buena manera es conocer todos los potenciales problemas y consecuencias negativas de seguir con éste hábito.
- Identificar y evitar todas aquellas situaciones que predisponen a morderse las uñas.
- Puede ser de utilidad asistir a sesiones de relajación Yoga o Tai Chi.
- Tener la boca “ocupada” con chicle, regaliz…
- Pintarse las uñas.
En la farmacia podemos ayudarte. Hay esmaltes transparentes que se aplican sobre la uña y que tiene un sabor tremendamente amargo que actúa a modo de disuasorio. El más conocido es el de la marca Mordex®.
Otro producto mucho más reciente es Raylex®, que tiene el sabor amargo de la cáscara de pomelo y a la vez incluye biotina en su composición, más conocida como vitamina H o vitamina B8. Esta vitamina es un estimulante del crecimiento de las uñas. Es invisible y sin brillo y va en un cómodo aplicador tipo rotulador que permite cubrir de forma precisa toda la superficie.
Si te muerdes las uñas ven a vernos a la farmacia. Te ayudaremos a eliminar este hábito nocivo y antiestético.







